dimecres, 3 de novembre de 2010

Generación fatiga

Fas cara de cansada -me suena. Soy parte de una gran legión de mujeres -cada vez más- que abarcamos ser madre trabajadoras (fuera y dentro de casa), amiga, profesora y pareja. ¿Y cómo no perder la energía?
En mis treinta y un años estoy cansada; me preocupa la idea; también he pensado estos días que me puede el otoño, la falta de sueño y las pocas horas de luz solar que me afectan de mala manera la serotonina.

Después de plantearme un poco todo (llegando a la conclusión que me da todo igual, en un alarde de negativismo puro tras suspender el examen teórico de coche, qué desilusión más grande), me doy cuenta que me debato entre dormir a pierna suelta en el sofá o bien ponerme frente a la pantalla lisa y blanca del procesador de texto. Gana el sofá. 0 a 1.
Vale, lo admito: el neuropsiquiatra David Servan-Schreiber me ha etiquetado como GENERACIÓN FATIGA. ¡Qué le vamos a hacer: nos encanta poner etiquetas y clasificar todo. El nivel de autoexigencia es tal que nos agota física y mentalmente. Me hace falta qué, ¿doctor? Una cura emocional (de buenas a primeras, suena mal y a psicoanalista).

Genial, me pido para Reyes una cura de esas, que tan bien suena, a ver si así recupero energía, porque ni con complejos vitamínicos ni jalea ni própolis. Y si se nota que estoy cansada es por la carita de cordero degollado que arrastro. Creo que voy a combatir las presiones de mis trentaypocos con unos cuantos cosméticos, que repito voy a encargar a SSMM los Reyes Magos en el siguiente orden:
- un cosmético que me aporte luminosidad, con vitamina C. Mínimo ya puedo preparar 100 €
- una crema rica en jalea real, para el contorno de ojos y batir los efectos del cansancio. Si reduce las ojeras, me conformo. Otros 100 €. Suma y sigue.

Y si sigo pensando veo que en otoño la piel se castiga más, se cae más el pelo y que no tengo que preocuparme, que se acerca el final de año y acumulamos desgaste, preocupaciones y ocupaciones .... puedo hacer una de esas mascarillas milagrosas de nuestro querido Txumari, que seguro que me ahorro una pasta y tengo los ingredientes en casa (yogur, limón, miel y azúcar) ... et voilà.

3 comentaris:

  1. tu tambe esets de la generaci passotilla. es que no hi ha alternativa?

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  2. Hi ha alternativa, sempre n'hi ha ... però al final del túnel és quan s'hi veu la llum

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  3. no passo de tot, aprenc a què les coses no m'afectin tant

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